Los primeros móviles plegables demostraban que la tecnología funcionaba, pero todavía estaban lejos de sentirse como teléfonos convencionales. El primer Samsung Galaxy Fold pesaba 276 gramos y, cuando estaba cerrado, era grueso y pesado.
Siete años después, Samsung ha conseguido llevar el peso del Galaxy Z Fold8 hasta los 201 gramos. Para lograrlo, la compañía revisó alrededor de 270 componentes internos y modificó elementos tan importantes como la placa base, las antenas y el soporte de la pantalla flexible.
El primer Galaxy Fold era muy pesado
Cuando Samsung presentó el Galaxy Fold en 2019, los móviles plegables todavía eran una novedad. El dispositivo ofrecía una pantalla grande al abrirse, pero también tenía un grosor y un peso muy superiores a los de un teléfono convencional.
El primer Galaxy Fold pesaba 276 gramos. Además, su diseño cerrado hacía evidente que se trataba de un dispositivo diferente: era más grueso, más pesado y menos cómodo de llevar en el bolsillo que un smartphone tradicional.
La prioridad inicial era demostrar que un teléfono podía convertirse en una pequeña tableta. Con las nuevas generaciones, Samsung empezó a centrarse en reducir las incomodidades del formato.
De dispositivo experimental a móvil normal
La evolución más importante de los plegables no está únicamente en el tamaño de la pantalla. También está en conseguir que el teléfono, cuando está cerrado, tenga unas dimensiones y un peso parecidos a los de un smartphone convencional.
Samsung resume este desafío con una pregunta: ¿puede un teléfono plegable ser más ligero que un móvil tradicional de gama alta?
La compañía utilizó como referencia el Galaxy S25 Ultra, que pesa 218 gramos. El Galaxy Z Fold7 redujo la cifra hasta 215 gramos, mientras que el Galaxy Z Fold8 llegó a 201 gramos.
| Modelo |
Peso aproximado |
Diferencia frente al primer Fold |
| Galaxy Fold original |
276 gramos |
Referencia inicial |
| Galaxy Z Fold5 |
253 gramos |
23 gramos menos |
| Galaxy Z Fold7 |
215 gramos |
61 gramos menos |
| Galaxy Z Fold8 |
201 gramos |
75 gramos menos |
270 componentes bajo revisión
Samsung explica que sus ingenieros revisaron aproximadamente 270 componentes para reducir peso. No se trató de eliminar una sola pieza grande, sino de sumar pequeños cambios en diferentes áreas del teléfono.
La compañía llegó a estudiar reducciones de hasta 0,001 gramos. Cada ahorro era pequeño, pero la suma de cientos de ajustes terminó produciendo una diferencia visible.
Este tipo de trabajo muestra que la miniaturización no depende únicamente de encontrar materiales más ligeros. También exige rediseñar la arquitectura interna y revisar cómo se relacionan todas las piezas.
Una placa base más eficiente
Uno de los elementos revisados fue la placa base. Samsung eliminó circuitos que consideraba innecesarios y reorganizó la distribución de los componentes internos.
Una placa más compacta permite aprovechar mejor el espacio disponible y puede dejar sitio para reducir el grosor de otras estructuras. Sin embargo, el rediseño debe conservar las conexiones de alimentación, comunicación, cámaras, sensores y antenas.
En un teléfono plegable, la placa base debe adaptarse a un interior más complejo que el de un móvil convencional. El dispositivo tiene dos mitades conectadas por una bisagra y necesita distribuir los componentes para permitir el cierre.
Las antenas también fueron rediseñadas
El conjunto de antenas fue otro de los elementos que Samsung examinó. Las antenas deben ocupar poco espacio, pero mantener una buena conectividad para redes móviles, Wi-Fi, Bluetooth, GPS y otras tecnologías inalámbricas.
Reducir su tamaño o cambiar su posición puede afectar al rendimiento de la señal. Por eso, cualquier modificación requiere pruebas en diferentes frecuencias, posiciones de uso y condiciones de cobertura.
El desafío es mayor en un plegable porque la carcasa, la bisagra, la pantalla y los componentes metálicos pueden modificar la propagación de las señales.
Un soporte de pantalla más ligero
La pantalla flexible necesita un soporte que proporcione rigidez y protección sin impedir el movimiento de plegado. Samsung introdujo una película fabricada con una aleación de titanio en el soporte de la pantalla flexible.
El titanio combina una elevada resistencia con un peso relativamente contenido. En un dispositivo que se abre y se cierra miles de veces, el soporte debe resistir la presión, la torsión y los ciclos repetidos de flexión.
No basta con utilizar un material ligero. También es necesario que la pantalla conserve su uniformidad, que la bisagra funcione correctamente y que la estructura proteja el panel frente a impactos.
La bisagra es una pieza crítica
La bisagra concentra buena parte de las exigencias mecánicas de un plegable. Debe mantener alineadas las dos mitades del teléfono, permitir el movimiento y proteger los cables o conexiones que atraviesan la zona.
Una bisagra más pequeña o ligera puede ayudar a reducir el peso, pero también debe soportar miles de ciclos de apertura y cierre.
En el diseño de una bisagra se evalúan factores como:
- Resistencia a la torsión.
- Durabilidad.
- Protección frente al polvo.
- Rigidez cuando el teléfono está abierto.
- Distribución del peso.
- Espesor del conjunto.
- Protección de cables y conexiones.
Reducir peso sin perder prestaciones
El objetivo de Samsung no era fabricar un teléfono más ligero a cualquier precio. La compañía debía mantener la pantalla grande, la batería, las cámaras, el procesador, la conectividad y la resistencia estructural.
Por eso, cada modificación tenía que superar varias pruebas. Una pieza más ligera no sirve si aumenta la temperatura, reduce la autonomía, debilita el chasis o afecta la fiabilidad de la pantalla.
El diseño final es el resultado de equilibrar:
- Peso.
- Grosor.
- Resistencia.
- Autonomía.
- Rendimiento.
- Durabilidad.
- Costos de fabricación.
Del Galaxy Z Fold5 al Z Fold8
La reducción entre el Galaxy Z Fold5 y el Galaxy Z Fold8 alcanza 52 gramos, según los datos difundidos por Samsung. El cambio es significativo porque no se trata simplemente de sustituir una carcasa.
La evolución implicó revisar una gran cantidad de componentes y la organización interna del dispositivo. El formato de los teléfonos no es idéntico en todas las generaciones, por lo que las comparaciones de peso deben interpretarse teniendo en cuenta las dimensiones, las pantallas y las prestaciones de cada modelo.
El precio de hacer un plegable más ligero
Las mejoras de ingeniería tienen un impacto directo en el costo. Diseñar piezas nuevas, fabricar prototipos, probar materiales y validar una bisagra más compacta requiere tiempo y recursos.
Los plegables también utilizan componentes específicos que no se encuentran en un smartphone convencional, como:
- Pantallas flexibles.
- Bisagras de precisión.
- Soportes especiales.
- Capas de protección.
- Cables flexibles.
- Estructuras de mayor complejidad.
Esta es una de las razones por las que los teléfonos plegables suelen costar más que los modelos tradicionales con procesadores y cámaras comparables.
La fuente señala que el precio de la familia Fold ha aumentado entre generaciones; entre el Z Fold7 y el Z Fold8 Ultra se menciona una diferencia de 90 euros. [694]
¿Un plegable puede reemplazar a un móvil normal?
El Galaxy Z Fold8 busca que el usuario no tenga que elegir entre un teléfono compacto y una pantalla grande. Cerrado, puede utilizarse como un móvil convencional; abierto, ofrece una superficie más amplia para trabajar, leer o consumir contenidos.
La reducción de peso mejora la comodidad diaria, especialmente al transportar el teléfono durante muchas horas. También puede hacer que el formato resulte más atractivo para usuarios que antes consideraban que los plegables eran demasiado voluminosos.
El desafío de la pantalla flexible
La pantalla flexible es uno de los elementos que más condiciona el diseño. Debe doblarse sin romperse, soportar presión y mantener una buena calidad visual.
Además, la pantalla interior no puede recibir exactamente el mismo tratamiento que el cristal de un móvil tradicional. El usuario debe seguir las recomendaciones del fabricante para evitar presiones excesivas, objetos pequeños en la zona de plegado o daños en la capa protectora.
Conseguir un teléfono más ligero no elimina la necesidad de cuidar la pantalla flexible. La reducción de peso debe ir acompañada de un uso correcto.
Samsung frente a Apple
Samsung se ha posicionado como uno de los fabricantes con más experiencia en teléfonos plegables. La compañía lleva varias generaciones perfeccionando el formato y acumulando información sobre bisagras, pantallas, materiales y distribución interna.
Apple todavía no ha presentado oficialmente un iPhone plegable, pero se espera que, si entra en este mercado, intente ofrecer un dispositivo fino, compacto y ligero.
La experiencia de Samsung puede servir como referencia para otros fabricantes que quieran desarrollar sus propios modelos. Apple, por su parte, podría intentar llegar más tarde con un producto más maduro, aunque el precio y la complejidad seguirán siendo desafíos importantes.
Qué significa para el futuro de los plegables
La evolución del Galaxy Fold muestra hacia dónde puede avanzar el mercado: teléfonos con pantallas flexibles que no parezcan prototipos ni dispositivos experimentales.
Los próximos avances podrían centrarse en:
- Reducir todavía más el grosor.
- Disminuir el peso por debajo de los 200 gramos.
- Eliminar o reducir la marca de plegado.
- Mejorar la resistencia al polvo.
- Aumentar la duración de la batería.
- Hacer las bisagras más compactas.
- Reducir el precio de fabricación.
El reto es que cada mejora puede generar compromisos en otra área. Una batería más grande añade peso; una bisagra más resistente puede ocupar más espacio; una pantalla más delgada puede necesitar protección adicional.
Conclusión
Samsung ha pasado de un primer Galaxy Fold de 276 gramos a un Galaxy Z Fold8 de 201 gramos. Para lograrlo, sus ingenieros revisaron alrededor de 270 componentes y trabajaron en la placa base, las antenas, el soporte de la pantalla flexible y otros elementos internos.
La reducción de 52 gramos frente al Galaxy Z Fold5 demuestra que hacer un plegable más ligero requiere mucho más que adelgazar la carcasa. Es necesario rediseñar todo el teléfono sin sacrificar pantalla, batería, resistencia, conectividad o rendimiento.
El resultado es un dispositivo que se acerca más a la idea de un móvil convencional, aunque conserva la ventaja de abrirse para ofrecer una pantalla grande. Esta evolución puede ayudar a que los plegables dejen de verse como productos experimentales y se conviertan en una categoría más normalizada.
Fuente de referencia:
artículo de Xataka Móvil sobre la evolución del Galaxy Z Fold8
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